Carlos Padilla Esteban 21 de octubre de 2017
Hoy
algunos de los invitados deciden no ir a la boda: Los
convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios;
los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos.
No lo
entiendo. ¿Tendrían algo mejor que hacer? Sin duda pensaban que no les merecía
tanto la pena vivir en esa fiesta. No quisieron ir porque tenían otros asuntos
que atender. En la fiesta iban a perder su tiempo tan valioso. En el trabajo,
en el mundo, había muchas cosas que resolver antes de ir a una fiesta.
