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sábado, 30 de septiembre de 2017

Soy bolichico y no lo sabía, por @laureanomar



Laureano Márquez 29 de septiembre de 2017

Hay algo mucho peor que ser corrupto, es serlo y ni siquiera recordarlo. Estar pelando y sin saberlo, con una cuenta bancaria millonaria a nombre tuyo. Me sucedió. Esta es mi historia:

Buscando un correo electrónico traspapelado. No se si esta expresión cabe también para los papeles virtuales, comencé a buscar en diversas carpetas de mi correo. Abrí los llamados “correos no deseados”, carpeta en la que casi nunca suelo meterme, porque, como su nombre lo indica, uno no desea saber de la gente que te escribe por allí. Casi siempre se trata de cadenas, con lo despreciables que estas siempre suelen ser. Para mi sorpresa, me encuentro con un correo en inglés suscrito por el CEO del Banco Central de Nigeria, Dr. Godwin Emefiele. Como es del dominio público, CEO significa “Chief Executive Officer” por sus siglas en inglés, como dice la gente instruida. En la comunicación Mr. Godwin -entiendo que su nombre tiene como primer componente a Dios y de segundo ganar, es decir, Diosgana- me dice lo siguiente: “your name with all your information from our central computer stating that abandoned fund worth of $25,000,000,00 (Twenty Five Million United State Dollars) belongs to you, Please; I want to know from you the reason why you abandoned such big fund here in our bank”.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Al Carnaval do Brasil (2da. Parte), por @carlosmelo1962




Carlos Mauricio Melo Pedroza 26 de septiembre de 2017
@carlosmelo1962

A la mañana del 16 de febrero de 1983, salimos temprano a conocer la Misión de los Franciscanos en Kavanayén, una construcción con un frente espectacular de grandes bloques de piedra, pero que es pura fachada, además vimos la casa de Caldera (así le decían) y salimos a conocer el Salto Apongüao.
Llegamos al Apongüao, estacionamos, donde los indígenas nos indicaron y donde de una vez nos cobraron, porque serán indígenas, pero el capitalismo lo tienen bien arraigado, cobran hasta porque les robemos el alma con una fotografía. El estacionamiento queda, justo lateral a la cima del salto, desde allí se ve la majestuosidad del espectáculo, se puede observar el arcoíris causado por la nube de agua que causa la llovizna del salto, pero también se puede bajar por una trocha, a la laguna donde cae el gran chorro desde 120 metros… ya desde abajo sabes que la naturaleza es mucho más grande que tú, te sientes insignificante ante esta maravilla, ante una gran cortina gigante de agua, una extraordinaria comunión con la madre tierra, eso hay que vivirlo para igual no poder describirlo. El clan de los cinco, no nos cambiábamos por nadie, éramos los exploradores de tanto verde, azul y blanco. Nos bañamos en la laguna, tomamos de esa agua cristalina, disfrutamos cada segundo en el Gran Apongüao y cuando decidimos que ya era suficiente, ahora saldríamos a Santa Elena de Uairén, en la frontera sur, la última frontera de Venezuela. Después del baño, subimos por el mismo camino al lado del Salto y llegamos al CJ5 azul, y allí, ¡comenzó Cristo a Padecer!
Una gran mancha de aceite bajo el Gran CJ5 azul… Darío medio sabia de mecánica, Jorge sabía no preocuparse por nada y yo, no sabía nada. Darío checo por debajo del jeep, y con gran sabiduría determinó que el filtro de aceite estaba roto… quizá una piedra, pero lo cierto es que nuestro stock de repuestos se limitaba al bidón de gasolina y una garrafa de aceite y estábamos en medio de la nada, nos quedaba un pedazo de pan y la garrafa de aceite.
Establecimos el plan de acción, Pablo, en el Gran CJ7 Marrón iría a Kavanayén y compraría en la tienda de abarrotes un filtro y regresaría para instalarlo. Lástima que en Kavanayén no hubiera tienda de abarrotes, y por ningún lado vendían filtros, de alguna manera busco a John Junior y con él fueron a la única tienda donde quizá se podría conseguir el filtro, el basurero del pueblo. Allí buscaron y sería con ayuda de la divina providencia que consiguieron un filtro PS-1001, la especificación requerida, el mecánico y dueño del vehículo, Darío lo lavo con gasolina, y diría yo que quedó como nuevecito, se levantó con un gato al Gran azul y se le colocó, filtro y aceite nuevo, quedando listo para continuar el recorrido, vámonos que Santa Elena y Boa Vista nos esperan.
A pesar del percance, la sabana continuaba siendo un espectáculo extraordinario, en el camino ríos por doquier, saltos de agua a cada poco y Tepuyes recordándonos a cada instante que los dioses pemones estaban allí, nos refrescamos en los Rápidos de Kamoiran, vimos desde lejos la Urna, el árbol de la vida, entramos al salto del Jaspe, donde el piso es rojo con vetas amarillas, paramos a disfrutar del Kama Merú, Pablo con su cámara tomó algunas buenas fotos del Roraima, a un lado del camino vimos la quebrada de Pacheco, y ya al final del día pasamos por San Francisco de Yuruaní, un poblado indígena de chozas circulares y techo de paja y luego por San Ignacio de Yuruaní, que es un poblado culí, que el gobierno hizo para los guyaneses que quisieron ser venezolanos. Ya casi de noche llegamos a Santa Elena y allí, otra vez llegamos a una casa de la CVG. Es bueno comentar que Darío, para este momento, ya se había convertido en nuestro líder máximo, en sensei absoluto, por sus altos conocimientos de mecánica y porque era sobrino de un alto gerente de CVG, y que abusando de eso que llaman tráfico de influencias, consiguió que nos prestaran esa casa, recordemos que éramos valientes expedicionarios, pero también pobres estudiantes universitarios.
El camino, aunque de tierra estaba muy bueno, pero era sumamente polvoriento y el JC5 azul, por algún motivo que nunca entendimos tenía un conducto directo para la entrada de ese muy fino polvo blanco desde la carretera al interior, así que nosotros tres, Darío, Jorge y yo estábamos absolutamente blancos al llegar a Santa Elena, con polvo hasta allí donde tú quieras pensarlo, mientras que nuestros compañeros del Gran Marrón se les veía limpios, frescos y pulcros como si fueran a misa.
Esa noche, nos medio lavamos, en Santa Elena no había agua todos los días y ese día no nos tocó y Salimos a buscar de comer y donde tomarnos al menos una cerveza. Santa Elena era algo más que Kavanayén, un pueblo minero de la última frontera de Venezuela, un pueblo olvidado por todos, frontera con Brasil que seguro los gobernantes en Brasilia tampoco sabían que tenían. Ciertamente había movimiento porque, como ya dije, era un pueblo minero, y comenzaba a tener la llegada de algunos extranjeros que ya olfateaban que en un futuro podría ser un lugar de encuentro turístico. La verdad es que el potencial de Santa Elena es extraordinario, pero en aquel tiempo, solo era el potencial.
Encontramos una casita donde vendían pollo y cerveza, lamentablemente no había dinero para el pollo y priorizamos, solo cerveza. Además tampoco fueron muchas, tres cervezas cada uno, y a dormir, estábamos cansados, el viaje había sido trajinado y la meta estaba aún a 200 kilómetros dentro de Brasil. Volvimos a nuestros hotel de ½ estrella, caminando por las callecitas del pueblo, el cual estaba de fiesta, el carnaval en la calle era más grande que el pueblo mismo, la cerveza corría como si fuera uno de los innumerables ríos que atraviesan la sabana, la gente bailaba mezclando la música entre calipsos del Callao y sambas do Brasil y el suelo se llenaba de potes de polar, la cerveza popular.
El jueves 17 de febrero salimos a las 10:00 de la madrugada, las calles de Santa Elena parecían que habían sufrido un deslave de ríos de cerveza, las latas casi tapizaban el suelo, quizá para que los vehículos las aplastaran y fuera más fácil venderlas a los recogedores de latas, aunque para esa época no los hubiera.
Fuimos al destacamento de la Guardia Nacional, presentamos algún documento para identificar el vehículo, y nuestras cedulas de identidad. Luego rodamos los 20 kilómetros hasta la frontera, ya comenzamos a ver entre los domos que forma el paisaje los hitos fronterizos que caminan al lado de la carretera, llegamos al cruce fronterizo, del lado venezolano no había nada, y nada es absolutamente nada, del lado de Brasil un edificio que para la época era moderno y que hacía poco había ganado un premio nacional de arquitectura en Brasil, era el Ministerio de la Fazenda, es decir la aduana, donde se hacia la documentación para ingresar al país, la verdad el tramite no era nada complicado, lo que más tiempo requirió fue cuando nos bajaron del Jeep para que un funcionario brasileño se introdujera dentro del Jeep con una lata de spray de algún insecticida y una mallita un tanto ridícula, con los que fumigó y humilló al glorioso Jeep, y luego con la mallita de cazar mariposas intentó dar caza a algún mosquito venezolano que subrepticiamente quería ingresar a territorio brasileño, quizá buscando a alguna mosquita-garota que al fragor de las caipiriñas se dejara llevar por los arrebatos del carnaval. Pero, luego de esta demostración de que los mosquitos venezolanos no son bien recibido en Brasil seguimos el camino.
amanhã continuará…

Carlos Mauricio Melo Pedroza
@carlosmelo1962

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Al Carnaval do Brasil, por @carlosmelo1962



Carlos Mauricio Melo Pedroza 26 de septiembre de 2017
@carlosmelo1962

En otros casos no me acuerdo de la fecha, esta vez sí… fue el carnaval del año 1983, estudiábamos en la Universidad de Oriente en Puerto la Cruz, estado Anzoátegui, Venezuela… y planificamos “El viaje”, el cual sería llegar a un Carnaval do Brasil, ¡coño!… pero sacamos cuentas y los recursos no daban para ir hasta Rio de Janeiro, así que Boa Vista en el estado de Roraima, frontera con Venezuela, estaría bien.

Además los 217 Kilómetros entre el Km. 88 y Santa Elena de Uairén no eran de carretera asfaltada aun, sería además de “El viaje”, “La gran aventura de la selva”, un recorrido por la amazonia venezolana, dos al precio de uno. Desde Ciudad Bolívar hay 705 Kilómetros hasta Santa Elena y 933 kilómetros hasta Boa Vista, pero desde el Km. 88 son 445 Kilómetros de camino de tierra y selva.

martes, 26 de septiembre de 2017

Luis Almagro presenta nuevo informe: La consolidación de un régimen dictatorial en Venezuela



Redacción 25 de septiembre de 2017

El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, publicó este lunes un cuarto informe sobre la crisis venezolana, donde denuncia la “consolidación de un régimen dictatorial” en el país.

“Con los tres informes previamente publicados, queda ampliamente documentado cómo el Régimen vulneró repetidamente los elementos y componentes esenciales de la democracia, según la CDI, al negar los derechos humanos del pueblo venezolano, al eliminar el Estado de Derecho, al abolir el principio de separación e independencia de poderes, y al incentivar y proteger la existencia de un Gobierno corrupto. Sin embargo, la estocada mortal llegó el 30 de julio de 2017, con la realización de una farsa electoral.

El presente documento agrega elementos para la comprobación de que se ha consolidado un régimen dictatorial e ilegítimo en el país, al impedir de manera deliberada e impunemente la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto”, reza el texto.

El informe reitera la solicitud formulada por Almagro en el pasado para que la comunidad internacional continúe aplicando sanciones “casa vez más duras” contra los funcionarios del Gobierno.
  

lunes, 25 de septiembre de 2017

El huracán político que está cambiando el mundo: la clase media, por @MoisesNaim ‏



MOISÉS NAÍM 24 de septiembre de 2017

¿Qué tienen en común un agricultor de Iowa, un diseñador gráfico de Chile, un jubilado de Reino Unido y un trabajador en una cadena de montaje de China? Dos cosas: son miembros de la clase media de su país y están furiosos con sus gobernantes. Sus desilusiones están transformando la política y provocando acontecimientos sorprendentes, como la elección de Donald Trump, el Brexit, la defenestración de presidentes y una oleada mundial de protestas callejeras.

En muchos países del mundo desarrollado, la clase media está rebelándose contra el estancamiento o incluso el empeoramiento de su nivel de vida. La globalización, la inmigración, la automatización, las desigualdades, los nacionalismos y el racismo abren oportunidades para aventureros de la política que venden malas ideas como si fueran buenas.

domingo, 24 de septiembre de 2017

¡Fuerza México!, por Luz Ivonne Ream




Luz Ivonne Ream 23 de septiembre de 2017

Mexicanos, al grito de guerra
el acero aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra.
al sonoro rugir del cañón.
Ciña ¡oh patria! tus sienes de oliva
de la paz el arcángel divino,
que en el cielo tu eterno destino
por el dedo de Dios se escribió.
Más si osare un extraño enemigo
profanar con su planta tu suelo,
piensa ¡oh patria querida! que el cielo
un soldado en cada hijo te dio.

Letras de nuestro Himno Nacional que hoy todos los mexicanos hacemos vida. Creemos en Dios, en que nuestra patria eterna es el cielo. Creemos que cada uno de nuestros nombres está escrito por el dedo de Dios. Fuimos creados por Él con madera de soldados y defenderemos nuestro suelo -patria- dando la vida por ella si es necesario. Somos guerreros con corazón de acero -fuerte-, pero con la sensibilidad y la nobleza de un niño.

Escuchar cómo se entonaba el Himno como símbolo de unión y fraternidad por esos rescatistas que hacían -y siguen haciendo- todo por salvar vidas. Ver izar nuestra Bandera Mexicana parada, erguida entre los escombros en señal de que, a pesar del dolor, los mexicanos seguimos en pie de lucha. Con su verde significando esperanza. Con su blanco que representa la unidad y la pureza de nuestra fe. Y el rojo la sangre de nuestros héroes hoy vestidos con casco y pala.

En diversas partes de la gran urbe al unísono las voces para entonar esa otra canción que tanto nos caracteriza: “Cielito Lindo” como canto de júbilo y fortaleza. “…Ay, ay, ay, ay canta y no llores. Porque cantando se alegran cielito lindo los corazones…” Hoy mi México llora porque ha perdido bienes -y màs importante vidas-, pero también canta su corazón de alegría por la esperanza y la ayuda recibida por tantos y tantos que le aman y le apuestan a este pueblo que hoy se encuentra herido, lastimado, más nunca vencido. No importa en què parte del mundo nos encontremos hoy todos los mexicanos somo uno y a todos nos duele el alma. Ayer tembló en nuestra patria, se movió la tierra y hoy los que se mueven son los corazones.

Oren por los gobernantes a pesar de sus errores, por @Pontifex_es



Papa Francisco 23 de septiembre de 2017

"Todos como cristianos debemos orar por los gobernantes que han sido elegidos aunque no estemos de acuerdo con sus políticas", este fue el mensaje del Papa Francisco durante la misa en la Casa Santa Marta este lunes pasado, mientras reflexionaba sobre las lecturas del día.

El Santo Padre tomó como punto de partida la Primera Lectura de la Carta de San Pablo a Timoteo, donde se pide que se ofrezcan súplicas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por los reyes y por todos aquellos que posean algún tipo de autoridad. En el Evangelio del día, un líder romano, el centurión, ruega para que su siervo sea sanado.

Reconocer su subordinación.

¿Rezar por los enemigos?, por @felixpalazzi



FÉLIX PALAZZI 23 de septiembre de 2017
@felixpalazzi

Cada vez es más común el hecho de pedirle a alguien que “rece por” otra persona, por una situación concreta o por el país. Esto ocurre, de modo especial, luego de experimentar acontecimientos dramáticos de índole natural, hechos de violencias u otras situaciones difíciles. Ya es común que los medios sociales se inunden con etiquetas que nos invitan a “rezar por”. La acción de “rezar por” se asocia a una actitud que permite manifestar nuestra solidaridad con quien sufre. Algunos entienden que están enviando “buenos deseos” a un colectivo o a una persona que atraviesa por circunstancias muy difíciles.

A pesar de los muchos modos como entendamos esta acción, la solidaridad expresada en la invitación a “rezar por” es un aspecto propio de la oración. La oración nos saca de nosotros mismos y nos coloca en una doble referencia: a un trascendente y a otras personas. La oración nos invita a ir más allá de nuestros límites y a no quedarnos encerrados en espacios cómodos y aislados. El gesto de “rezar por” no puede ser reducido a un simple envío de “buenas energías o vibras ”, de modo abstracto y sin compromiso alguno.

sábado, 23 de septiembre de 2017

El chef británico Jamie Oliver gana su demanda contra McDonald’s, por Christian Pérez



Jamie Oliver
Christian Pérez 22 de septiembre de 2017

Fue en marzo del año 2010 cuando el chef británico Jamie Oliver se lanzó contra la comida basura a través del programa de televisión estadounidense en el que debutó, cuando explicó a los habitantes del pueblo de Huntington (donde prácticamente la mitad de la población tiene obesidad), que su dieta a base de comida rápida os iba a matar.

Poco tiempo después, el chef icono de la cocina moderna consiguió demostrar cómo la cadena de comida rápida McDonald’s hacía sus populares hamburguesas y nuggets de pollo.

Carne con hidróxido de amonio
¿Cómo hace McDonald’s las hamburguesas de carne?

Según Oliver, la parte más grasa de la carne utilizada para las populares hamburguesas de McDonald’s son lavadas y remojadas en hidróxido de amonio para atacar a los microbios que existen en partes de la res que no son aptas para el consumo humano.

Luego son utilizadas para confeccionar la propia hamburguesa en sí, usándose como relleno.

¿Lo alarmante? Aunque el hidróxido de amonio es permitido por parte de las autoridades sanitarias como agente anti-microbiano, se utiliza –por ejemplo- para disolver metales reactivos como el zinc o el aluminio, siendo dañino para la salud.

En el caso de los nuggets de pollo, además de seleccionarse las “mejores partes”, el resto del producto está formado por cartílagos, vísceras, huesos, grasa, pellejos, cabezas y patas.

Todo ello son sometidos a un licuado (separación mecánica), desodorada, decolorada, reodorizada y repintada con melcocha farinácea, frita, y para luego ser rehervido en aceites en general parcialmente hidrogenados.

La reacción de la cadena McDonald’s no se ha hecho esperar

A través de un comunicado, la popular cadena de comida rápida ha aclarado que a principios del pasado año dejó de utilizar “recortes de carne seleccionada de res magra”, de forma que el hidróxido de amonio “ha estado fuera de nuestra cadena de suministro desde agosto del año pasado”.

EL AGUA DE PANELA, por @yccpedro ‏



Pedro Medina 22 de septiembre de 2017

¿Te  crees muy en onda y por eso tomas bebidas de cola en lugar de agua  de panela? Te invito a Leer esta historia:

Me invitó una prestigiosa familia a hacerles un taller en el Club el Nogal. Al llegar pedí lo que normalmente pido en  mis conferencias – una jarra de agua de panela fría.

 El mesero me dijo: “Doctor, no tenemos agua de  panela, tenemos Ice Tea”.

 Le  respondí: no soy doctor,  soy Pedro y el Ice tea es extranjero, el agua de panela es  nuestra.

No noté alguna reacción y procedí a explicarle: 30 países producen panela y Colombia es el segundo productor mundial después de la India, pero somos el primer  consumidor per capita en el mundo.

La panela tiene vitamina A, B, C, D, calcio, hierro, sodio, fósforo y potasio.

 Es la segunda fuente de empleo agropecuaria en el país después del café _350.000 campesinos  viven de la panela. Y es un generador de paz. Los 357 municipios que la producen son municipios de paz.

El mesero no se inmutó ante mis estadísticas y decidí tocarle una  fibra sensible “Apuesto a que su  abuelo producía panela”. El personaje me respondió:

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Groenlandia ya perdió una vez casi todo su hielo –y podría hacerlo otra vez–, por @alexwitze ‏



Alexandra Witze 19 de septiembre de 2017

Pruebas enterradas en el lecho de roca de Groenlandia muestran que la enorme capa de hielo de la isla se derritió casi por completo al menos una vez en los últimos 2,6 millones de años. Esto sugiere que el hielo de Groenlandia puede ser menos estable de lo que se creía anteriormente.

"Nuestro estudio sitúa de nuevo a Groenlandia en el mapa de la capa de hielo en peligro", dice Joerg Schaefer, paleoclimatólogo del Observatorio de la Tierra de Lamont-Doherty en Palisades, Nueva York y coautor de un artículo publicado el 7 de diciembre en Nature.

Un segundo artículo en el mismo número pinta una visión ligeramente diferente de la estabilidad pasada de la capa de hielo. Un grupo liderado por Paul Bierman, un geomorfólogo de la Universidad de Vermont en Burlington, encontró que el hielo cubrió el este de Groenlandia durante los últimos 7,5 millones de años. Los expertos dicen que los dos artículos no se contradicen necesariamente: a veces, casi todo el hielo de Groenlandia podría haberse derretido (como vio el equipo de Schaefer), mientras se mantenía un casquillo helado en las tierras altas del este (según lo visto por el grupo de Bierman).

EXCLUSIVA // Mi entrevista a Nicolás Maduro, por @DanielSamperO





martes, 19 de septiembre de 2017

México no está solo, Editorial Diario “El Tiempo” Bogotá, Colombia



Editorial Diario “El Tiempo” Bogotá, Colombia, 20 de septiembre de 2017
@eltiempo

México no está solo, Editorial Diario “El Tiempo” Bogotá, Colombia
Es claro que las consecuencias fatales de los fenómenos naturales son responsabilidad, mucho más que de la naturaleza, de quienes debieron en su momento tomar las decisiones para, con información en mano, reducir al máximo la vulnerabilidad de los asentamientos humanos.
Aun así, hay que decir que episodios como el vivido este martes en el país azteca permiten reflexionar sobre lo cruel que por momentos estos resultan. Queda la sensación de que no hay una explicación lógica para entender la coincidencia del fuertísimo movimiento telúrico, que registró 7,1 grados en la escala de Richter, con el tremendo terremoto del 19 de septiembre de 1985, que dejó más de 10.000 personas muertas.

Los mexicanos se hallaban recordando la luctuosa fecha y haciendo simulacros de evacuación, inocentes de que bajo sus pies la tierra estaba a punto de estremecerse de nuevo. Claro, se sabe que esta es una zona movediza. Pero la fatal coincidencia es por lo menos impresionante.

Toda tragedia de estas condiciones es dolorosa, lamentable e irreparable en su mayoría. Lo de este martes en el país hermano, en especial en Ciudad de México y en Morelos, hoy cuando la tecnología nos lo hace ver y sentir casi al momento, produce miedo, es apenas natural. Pero debe generar, sobre todo, solidaridad.
“El tremendo sismo debe despertar la solidaridad del mundo. Pero, además, deja lecciones de cómo las sociedades pueden prepararse para los sacudones de la tierra”
Cuando se habla de más de 120 víctimas fatales, de cerca de 30 edificios colapsados y de centenares de heridos, hasta la hora de escribir estas líneas, se hace referencia a una catástrofe, y todas las ayudas del mundo son necesarias. En esta región, en especial Colombia, donde hemos padecido los terremotos de Armenia o Popayán, sabemos lo que calan en el alma nacional los desastres de este tipo, lo que golpean como sociedad. Pero sabemos también lo que es no sentirse solos. Y México, país de raza azteca, de coraje, no lo está en este momento. Porque es la hora de la unidad y de que cada país, en la medida de sus capacidades, llegue con ayudas. Es en la tragedia cuando no hay fronteras.
El transcurrir del tiempo nos irá contando pormenores. Pero, a pesar de la oscura noche, a veces hay una luz, al menos de consuelo. Hay que hablar de cómo este país se ha preparado para estos eventos, cómo hoy no se está hablando de miles de vidas perdidas, cómo hay conciencia, educación, aun desde las aulas, para tener la fortaleza y la templanza ante el pánico. Hablan muy bien de un trabajo de décadas para generar una verdadera cultura de la prevención las imágenes emitidas con personas que reaccionan como corresponde: buscando un lugar seguro, conservando la calma hasta donde sea posible y socorriendo a quienes más ayuda requieren. Es un espejo en el que debemos mirarnos, toda vez que vivimos en un país expuesto a hechos como este, que no avisan y por eso mismo obligan a una permanente, serena e informada espera. Esta incluye el diseño de planes de evacuación, el cumplimiento de las normas antisísmicas en la construcción y el mantener elementos básicos de supervivencia siempre a mano.
Así no lo parezca, es claro que no somos tan impotentes ante los despiadados sacudones del globo.
@eltiempo

DESPUÉS DEL HURACÁN, por @jlcestari




José Luis Cestari, 18 de septiembre de 2017
@jlcestari

DESPUÉS DEL HURACÁN, por @jlcestari
El día amaneció claro y discreto. Hay hojas secas, de aquéllas que se ufanaban en las ramas del arbusto de enfrente, esperando por alguna brisita tímida que, al menos a esta temprana hora, aún no llega. Pocos días hace que ocurrió el huracán más grande de lo que va del siglo. Acabo de leer el mensaje de Facebook de mi vieja amiga María Eugenia Suárez, hoy triste y sensible por la reciente trascendencia de su esposo.
Con ojos de patriarca camuflado, intento evaluar el ambiente interno del apartamento donde vivimos en Doral, y siento la necesidad de asumir mi rol de padre y abuelo con aún más entereza que lo usual, dada la espantosa experiencia que hemos tenido con el huracán “Irma” en los Estados Unidos. Como tenemos un bebito aquí, mis ojos de abuelo se encompinchan con mi corazón para asombrarse de la buena suerte que nos acompañó: La luz apenas parpadeó unas dos veces, mientras que afuera casi no podíamos ver de la gigantesca velocidad del viento embravecido y de la lluvia intensa.
Es mi primera experiencia con un huracán. Como a todos los que en este estado habitamos, a nuestro pequeño grupo familiar nos tocó la compra nerviosa de agua embotellada para varios días, latas y demás alimentos no perecederos. Baterías para linterna. Cargar las de repuesto de los celulares. Revisar y consultar lo de ventanas y puertas, que suelen haber sido construidas para resistir tales eventualidades de acuerdo al año de construcción del edificio…más otras no. Tener los medicamentos a mano y ordenados. Organizar los recursos de emergencia de forma que puedan encontrarse con relativa facilidad, aún en la oscuridad. Poner gasolina al carro de los hijos, haciendo la fila (cola) respectiva. Revisar nuestro pijama y ropa ligera de casa, a fin de tener todo a mano. Mantener la TV encendida, mientras haya electricidad. También bajamos unas aplicaciones telefónicas para poder acceder a la información de uno de los canales a través de internet.
Pero ya todo pasó. El huracán nos pasó por el lado oeste, no entró de frente. En el sitio donde vivimos se nota claramente que algo o “alguien” nos vapuleó, nos “estrujó” diríamos en “venezolanísima criollez”; algunos árboles rotos, otros caídos y otros arrancados de raíz; ya a varios días del huracán, recién los negocios abren. Al día siguiente del mismo salimos a ver la ciudad y encontramos un Publix abierto…con su aire acondicionado, sus luces y sus empleados uniformados y sonrientes…como si nada…algunos estantes vacíos…pero logramos comprar algo. Aún los sistemas electrónicos de pago restableciéndose.
Impresiona la capacidad de resiliencia de este país. Su ímpetu vital para repararse y renovarse. Hasta me parece que el huracán fue como si hubiésemos bajado unas actualizaciones necesarias o restaurado la computadora a una fecha anterior. Como si la brisa nos sopló encima y ahora nos sacudimos la basurita de la ropa y el cabello para seguir con…La Vida.
Le pido ahora diariamente a Dios que nos mande un buen huracán de amor, libertad y restauración nacional a nuestro país Venezuela. Que sople duro con su brisa lluviosa y lave las miserias y maldades. Que arrase con las élites corruptas y criminales. Que arranque de cuajo los árboles del deshonor, de la envidia, del sadismo, de la locura asesina. Que genere y mantenga luz y aire acondicionado en medio del ambiente inhóspito y aire enrarecido. Que acolchone los ruidos y pacifique la vida toda. Que expulse al mal y lo transmute en su ojo ciclónico, cual agujero negro interdimensional.
Sinceramente creo que Dios escucha y nos complace en cosas. El huracán “Irma” venía directo hacia acá, con toda su fuerza destructiva de categoría 5, y “algo” lo desvió. Abundan las explicaciones científicas, pero sus autores saben que no son suficientes…hasta ahora, nadie sabe qué o quién desvió a Irma. Mi amigo Dr. Santiago Sifre dice: -“Tenemos experiencia en huracanes, mas no en uno gigantesco de categoría 5. Quizá si ese huracán nos hubiese llegado a tocar no la estuviéramos contando”. A lo mejor es otra cosa, pero soy hombre espiritual y lo llamo Dios, ante cuya Majestad me inclino. Y todos oramos para que EL nos escuchase y complaciese. Porque si las cosas hubiesen ocurrido como –aterrorizadamente- las veíamos venir, el amigo Santiago hubiese tenido razón, es decir, muchos no hubiésemos sobrevivido.
Irma me dejó tres grandes lecciones y un hecho curioso:
1. Estamos en época de huracanes. Por eso espero uno de siete estrellas de categoría, bien potente y barredor –metafóricamente hablando- que se lleve todo lo malo de Venezuela.
2. Y espero que, así como con “Irma”, nuestro Dios en vez de desviarlo ahora lo concentre y dirija a arrancar de raíz la maldad existente.
3. Y que nos recuperemos. Que salgan a la calle las cuadrillas del Amor, de la Bondad, de la Decencia, de la Educación, de la Salud, de la Belleza y de los Valores, a devolvernos el país que desde hace ya mucho nos merecemos.
El hecho curioso es que nunca supe antes lo que era un huracán…ni tampoco lo que era un vértigo. Girar, girar y girar…cosa tremenda. Puedo intentar explicarlo racionalmente, pero no me lo creerían. Lo dejo a sus valiosas consideraciones.

José Luis Cestari
@jlcestari

lunes, 18 de septiembre de 2017

La pregunta de las 64 mil lochas, por @laureanomar ‏



Laureano Márquez 17 de septiembre de 2017

Poca gente recuerda, quizá, lo que es una locha: una moneda de doce céntimos y medio con la que contábamos los venezolanos. Un bolívar tenía 8 lochas. En mi infancia existía el llamado “pan de a locha”. Imagínense como sería la ausencia de inflación en aquellos tiempos, que ese pan continuó llamándose  así durante aaaños. En los tiempos que corren tendíamos que cambiarle el nombre al pan cada media hora, pero el gobierno resolvió el problema de raíz  eliminando el pan.

La pregunta de las 64 mil lochas, era la pregunta final de un programa de televisión conducido por Nestor Luis Negrón y Cecilia Martínez, la chica que bailó con Gardel cuando éste vino a Caracas a cantar. El programa se trasmitía -para variar- por Radio Caracas Televisión, canal pionero de la televisión venezolana y una de las víctimas del huracán revolucionario que nos azota. En esta suerte de antepasado del  Concurso Millonario, la respuesta correcta de la última pregunta proporcionaba al participante 64 mil lochas, es decir 8000 bolívares. Eso que  al lector de hoy le puede parecer una insignificancia, a un venezolano de finales de los años 50, podía  resolverle la vida. La dificultad de la pregunta y la popularidad del programa hizo que la expresión: “la pregunta de las 64 mil luchas”, pasara a ser en el habla común venezolana sinónimo de un interrogante difícil de resolver.

La periodista Lucía Newman de Al Jazeera acaba de formular la pregunta de las 64 mil lochas: “¿en que ha gastado Venezuela 1,5 billones de dólares que recibió el país por ingresos petroleros?” Esa es la pregunta que muchos venezolanos nos formulamos y cuya respuesta, en el fondo, conocemos: están en Andorra, en la banca Suiza,  en aviones privados, en mansiones lujosas, en haciendas, en paraísos fiscales a nombre de los líderes de la revolución o sus testaferros, en compra de conciencias, de países  y hasta en caballos, de paso.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Aquel que solo habla y no hace nada, no es un verdadero cristiano, por @Pontifex_es



Papa Francisco 16 de septiembre de 2017

Evangelio según San Lucas 6,43-49

Construir la casa sobre la roca En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos: cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca ¿Por qué ustedes me llaman: "Señor, Señor", y no hacen lo que les digo?. Yo les diré a quién se parece todo aquel que viene a mí, escucha mis palabras y las practica. Se parece a un hombre que, queriendo construir una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca. Cuando vino la creciente, las aguas se precipitaron con fuerza contra esa casa, pero no pudieron derribarla, porque estaba bien construida. En cambio, el que escucha la Palabra y no la pone en práctica, se parece a un hombre que construyó su casa sobre tierra, sin cimientos. Cuando las aguas se precipitaron contra ella, en seguida se derrumbó, y el desastre que sobrevino a esa casa fue grande." Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

¿Quiere Dios el mal?, por @rafluciani



RAFAEL LUCIANI 16 de septiembre de 2017
@rafluciani

Ante la realidad que padecemos caben muchas preguntas: ¿puede el ser humano parar el mal? ¿Hasta dónde puede llegar su obstinación por dañar la vida de otro? Y si el ser humano no está dispuesto a cambiar, ¿puede Dios hacer algo? El mal no sólo produce un sufrimiento psíquico en los demás. También puede llegar a paralizarlos y convertirlos en víctimas. La Shoá nos revela que hay opciones que pueden llevarnos a un punto de no retorno si dejamos adormecer nuestras conciencias y nos entregamos al reino de la indiferencia.

Toda víctima suele preguntarse ¿por qué a mí? ¿Por qué Dios lo permitió? Y si lo evita para algunos ¿por qué no para todos? Lo más usual es creer en un Dios retributivo que permite el mal como prueba de fe. Ante la pregunta ¿dónde está Dios cuando alguien padece el mal?, Elie Wiesel responde: «tres cuellos fueron introducidos en tres lazos. ‘Viva la libertad’, gritaron los adultos. Pero el niño no dijo nada. ¿Dónde está Dios?, preguntó uno detrás de mí. Las tres sillas cayeron al suelo. Nosotros desfilamos por delante. Los dos hombres ya no vivían, pero la tercera cuerda aún se movía. El niño era más leve y todavía vivía. Detrás de mí oí que el mismo hombre preguntaba: ¿Dónde está Dios ahora? Y dentro de mí oí una voz que me respondía: ‘ahí está, colgado de la horca’».

sábado, 16 de septiembre de 2017

La Guagua…, por @jlsmcf




Jeannette Salgado Montilla, 16 de septiembre de 2017
@jlsmcf

La Guagua…, por @jlsmcf
Esta anécdota de mi vida la recordé al leer las anécdotas de mi hermano de la vida, Carlitos Mauricio...

Transcurría el año 2002, octubre, para ser exacta... yo estaba recién llegada a Puerto Rico a estudiar mi maestría, tratando de aprender a desenvolverme en un ambiente nuevo y sin los recursos para pagar constantemente un taxi o comprarme un carro... mi primer día en el RCM pregunté a la secretaria del programa: "¿dónde se toma un autobús?", y provoqué la risa de medio mundo: "¡nena, la guagua se coge en las paradas que tienen el aviso!"... rauda y veloz recibí una cosa que parecía una tarjeta de débito que me entregaron "por esta única vez", y me dirigí a la parada, tratando de asimilar el "se coge" con la misma risa que a ella le dio imaginarme "tomándome una guagua"...


Cualquier estudiante de mi época en Venezuela sabe lo que es subirse a un autobús bien temprano en la mañana o al caer la tarde: en primer lugar, casi que tienes que caerte a puños para poder subirte a uno en cualquier calle o esquina designada para tal fin, pues los choferes de autobús se paran donde les da la gana, justo a la hora pico, esa en la que sí no te apuras llegas tarde a clase o la señora que te alquila no te deja entrar si llegas después de la caída del sol, mientras tú vida corre peligro al menos bajo cuatro estudiantes de ingeniería o de medicina que te pisan y empujan porque ellos también van tarde... nunca faltaban el chofer que gritaba a todo pulmón que "atrás hay espacio, mamita, córrete que caben más" y el autobús a reventar de gente sudando... yo fui una que más de una vez casi fue colgando de una puerta o ventana, pues apretujaban a la gente como a salchicha en lata, y todo el mundo suda y suda y suda... por supuesto, todo chofer que se respetaba tenía su asistente: el insustituible "negrito de los reales", todo sudado, oliendo a guaralito'e mono, con mal aliento, las manos sucias y las uñas largas llenas de mugre, que venía a cobrarte diciéndote "son 1.50, mi amolll", y tú tratabas de darle el dinero sin tocar "aquello" y sin expresar asco alguno o te bajaban... y lo más característico: Wilfrido Vargas, o cualquier música estridente a todo volumen!

viernes, 15 de septiembre de 2017

TUTORIAL PARA PEINAR CALVOS, por @DanielSamperO




Perforación en el sitio del impacto que acabó con los dinosaurios revela cómo se forman los cráteres enormes, por @alexwitze ‏



Alexandra Witze 14 de septiembre de 2017

La perforación en la zona del impacto del asteroide que mató a los dinosaurios hace 66 millones de años ha revelado el origen de su misterioso anillo de montañas.

El taladro penetró en un círculo de montañas, conocido como “anillo de pico”, en el cráter de Chicxulub enterrado en México. Solo los impactos más grandes son lo suficientemente potentes como para formar “anillos de pico”. Entender cómo estas montañas se formaron en el Chicxulub, de 200 kilómetros de ancho, podría ayudar a revelar cómo las colisiones cósmicas modelaron otros cuerpos, como la Luna y Venus.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Escarnio de la paz, nostalgia de la guerra, por @ibsenmartinez



IBSEN MARTÍNEZ 13 de septiembre de 2017

Que la paz sea recibida con indiferencia por muchos colombianos es de las cosas más intrigantes para el extranjero que viene a vivir en Colombia.

Esto pudo sentirse con ocasión de la visita papal. La sorna que expresaban las redes sociales me recordó a muchísima gente que en Venezuela cree a pies juntillas la conseja según la cual Juan Manuel Santos está en la nómina de Nicolás Maduro.

Rumiar la idea fija de una conspiración que reúne a Nicolás Maduro, Raúl Castro y Juan Manuel Santos en torno a un mismo designio es característico de muchos compatriotas míos a quienes he llamado "venecouribistas": abominan por igual de Santos y del papa Francisco.

Sí, Jesucristo era judío por @ClaudioNazoa

Claudio Nazoa 19 de diciembre de 2017 @ClaudioNazoa Siempre que escribo sobre Israel o sobre Palestina, termino aclarando cosas...