FEDERICO RIVAS 29 de octubre de 2017
Los latinoamericanos
están cada vez menos satisfechos con la salud de sus democracias y, lo que es
peor, también creen menos en ella como la mejor forma de gobierno. Según el
último Latinobarómetro, una prestigiosa encuesta regional que analiza 20.000
entrevistas realizadas en 18 países, el respaldo ha caído desde el 54% en 2016
al 53% este año, la quinta bajada consecutiva desde 2010, cuando se alcanzó un
pico de 61%. El informe concluye que el declive de la democracia es lento e
invisible “como la diabetes”. “Hay países que no son enfermos terminales, pero
padecen una diabetes democrática generalizada. No ves el mal, no hay síntomas
que llamen la atención, pero si no la tratas termina matándote”, dice la
chilena Marta Lagos, directora de Latinobarómetro, durante la presentación del
informe 2017 en la sede del BID en Buenos Aires.


